El Municipio de Portel forma parte del Distrito de Évora, está localizado en su zona sur y se encuentra prácticamente equidistante de las ciudades de Évora y Beja (respectivamente, a 40 y a 35 kms.), con las que está conectadas mediante el Itinerario Principal nº 2 (Ip2).
Desde el punto de vista administrativo, el área del Municipio de Portel está dividida en ocho parroquias: Alqueva, Amieira, Monte do Trigo, Oriola, Portel, Santana, S. Bartolomeu do Outeiro y Vera Cruz.
Situado en la zona de transición entre el Alto y el Bajo Alentejo, el municipio se caracteriza físicamente por incorporar en gran medida la Sierra de Portel, accidente geográfico que adquiere la forma de una herradura alargada, con los extremos orientados hacia la dirección de poniente. En el interior de la sierra, se extiende una zona de tierra bajas regadas por numerosos cursos de agua.
En términos forestales, el municipio se caracteriza por el dominio de la montanera, formación constituida por la presencia simultánea del alcornoque y de la encima. En la sierra abunda el matorral de características mediterráneas, formado por un conjunto de especies en buena parte responsables de la calidad de la miel que se produce en ella. Además de la montanera, también debemos destacar la existencia de grandes extensiones de olivares, base de una de las riquezas más significativas del municipio, la producción de aceite de alta calidad.
Como resultado reciente de la intervención humana, también debemos señalar en la área del municipio la presencia de dos importantes albuferas, la de Alvito y la de Alqueva, que delimitan a poniente y a naciente el área del municipio.
Históricamente, el Municipio de Portel tiene su origen a mediados del siglo XIII, cuando, a partir de 1257, D. João Peres de Aboim, que también se conocería como D. João de Portel, toma posesión de una extensa área, separada del Municipio de Évora. Este amplio territorio pasó entonces a formar el término del Municipio de Portel, pueblo al que se otorgó un foral en 1262. Ya bastante más tarde, a mediados del siglo XIX, fue anexionada al municipio una nueva área, la del entonces extinto Municipio de Oriola.
El pueblo de Portel nació prácticamente con D. João de Portel, y se desarrolló a la sombra del castillo por éste fundado o por él remodelado. Incorporado a la Corona en 1301, durante el reinado de Dinis, más tarde, en 1385, el pueblo se integra en el señorío D. Nuno Álvares Pereira. Éste, a su vez, lo donará en 1422, a su nieto D. Fernando, pasando entonces Portel a estar integrado en el patrimonio de la Casa de Bragança.
Asentada en una elevada colina, su conjunto fortificado está compuesto por dos órdenes de murallas. Una valla exterior, construida en tabique, que rodea la Vila Velha y el propio castillo, y éste que, a principios del siglo XVI, fue transformado en un pazo fortificado.
Sin embargo, con el paso del tiempo, Vila Velha, cercada por muros, va siendo abandonada. Extramuros, primero, a partir de la cuesta de la colina, y, después, extendiéndose por las zonas bajas, se desarrolla un nuevo núcleo de población, orientado predominantemente hacia el noroeste, en función de los ejes viales que conducían a Évora. Más tarde, ya en la época moderna, se crea al sur del núcleo histórico un nuevo y extenso entramado urbano, de trazado regular.
El monumento más destacado del pueblo de Portel es sin lugar dudas su conjunto fortificado, en el que destaca la imagen del castillo, de planta octogonal, y la imponente torre del almenaje adosada a éste, que se supone que fue erigida durante el reinado de D. Dinis. En lo que se refiere a la amplia valla que rodea la colina, edificada en tabique, algunos le atribuyen un origen árabe, y otros defienden que su edificación se debió a la iniciativa de D. João de Portel.
Entre el patrimonio religioso existente en el pueblo, destaca la Iglesia de la Misericordia (siglo XVII), la Capilla de San Antonio (siglo XVI-XVII), con azulejos del siglos XVI con revestimiento interior, la Iglesia del Espíritu Santo (S. XVI), la Iglesia Matriz (siglo XVIII), la iglesia conventual de la Señora del Socorro (principios del siglo XVII), entre otros. En cuanto a patrimonio civil se refiere debemos mencionar la existencia de un conjunto de edificios residenciales, algunos todavía datados de los siglos XVI-XVII, pero sobre todo las residencias nobles edificadas en los siglos XVIII-XIX.
En cuanto al resto del Municipio, podremos destacar, en término paisajísticos, la existencia de numerosos lugares, situados en la Sierre de Portel (Ermita de S. Pedro, alto de S. Bartolomeu do Outeiro…), que permiten admirar magníficos panoramas de las zonas limítrofes.
En términos patrimoniales, se debe tener en cuenta la existencia, tanto de numerosas capillas aisladas, como de los templos integrados en las poblaciones, algunos de los cuales tiene origen medieval y fueron reformados en la época manuelina, como las iglesias parroquiales de Amieira, Oriola, Santana o S. Bartolomeu do Outeiro.
Sin embargo, tanto en términos histórico-arquitectónicos, como en términos religiosos, el templo más significativo existente en todo el municipio es sin lugar a dudas la Iglesia de Vera Cruz. Con origen en un templo visigodo (siglo VI-VII), el Monasterio de Vera Cruz do Marmelar fue uno de los santuarios medievales más importantes del país, que se hizo famoso por albergar la reliquia del Santo Lenho, a la que todavía hoy sigue dando cobijo.
Finalmente, y en un plano diferente, no podemos dejar de subrayar la importancia que represente hoy en día para el municipio la existencia de la albufera del Alqueva, tanto desde el punto de vista económico, como foco de atracción turística.